Una gélida noche de invierno, una mesa adornada con unos platos vacíos que representan la nada y unos corazones en los huesos deseosos de la Nada. A cada comensal su Nada le sabe diferente Hay quien la riega con su sabiduría, otro con sus demonios y hay quienes le sabe insípida...
Mi Nada tiene sabor, esa desazón a corazón en los huesos...y otras veces la saboreo sedienta porque me sabe a deseo.
lunes, 16 de septiembre de 2019
lunes, 2 de septiembre de 2019
Rizos en mis dedos.
Recuerdos iluminan los rincones de su mente. Recuerdos nublados de acuarela, pintando su sonrisa. La imagen dispersa de su dulce mirada ámbar.
Afuera llueve, una lluvia permanente en su mente. Aprieta cerrando más sus ojos color miel y se dice: " Deseo seguir soñando.".
-Penélope , a levantarse.-grita su madre desde su cama.
Es su primer día de instituto, excitada ante la novedad, no sabe que ponerse y se decide por su desgastado pantalón tejano y una blusa de suave tono melocotón.
Apenas prueba bocado, coge su almuerzo que introduce en su mochila nueva y cierra la puerta de casa.
Sale al mundo.
Llega tarde, va caminando despacio sin prisas, de hecho no quiere llegar, le intimida conocer a gente nueva, completos desconocidos para ella. La mayoría de compañeros de su antigua escuela no siguen sus estudios y su inseparable amiga Montse quiere ser auxiliar de enfermería. Ella no sabe lo que quiere, pero ahi está en primero de BUP.
Llega a clase, la mayoría de asientos están ya ocupados, solo quedan dos pupitres juntos, ambos vacíos. Se sienta e intenta no mirar a nadie, bajando la vista a sus manos.
La puerta se abre de repente, Penélope levanta su mirada de sus manos, y ahí está él y su mirada ámbar.
Se sienta junto a ella y le dice en voz baja:
-Hola, como te llamas?.
-Hola, me llamo Penélope. ¿ Y tú?- susurra
- Jose, soy Jose.
Jose, ese chico con su cabeza plena de esos rizos castaños descoloridos, repite curso por tercera vez.
Pasan las semanas y a Penélope le aburre escuchar a esos profesores, sus cansinas lecciones, solo le gusta la clase de música y los mensajitos obscenos que le escribe su compañero en el pupitre, sacándole una sonrisa y sonrojándola.
Continuará...
Afuera llueve, una lluvia permanente en su mente. Aprieta cerrando más sus ojos color miel y se dice: " Deseo seguir soñando.".
-Penélope , a levantarse.-grita su madre desde su cama.
Es su primer día de instituto, excitada ante la novedad, no sabe que ponerse y se decide por su desgastado pantalón tejano y una blusa de suave tono melocotón.
Apenas prueba bocado, coge su almuerzo que introduce en su mochila nueva y cierra la puerta de casa.
Sale al mundo.
Llega tarde, va caminando despacio sin prisas, de hecho no quiere llegar, le intimida conocer a gente nueva, completos desconocidos para ella. La mayoría de compañeros de su antigua escuela no siguen sus estudios y su inseparable amiga Montse quiere ser auxiliar de enfermería. Ella no sabe lo que quiere, pero ahi está en primero de BUP.
Llega a clase, la mayoría de asientos están ya ocupados, solo quedan dos pupitres juntos, ambos vacíos. Se sienta e intenta no mirar a nadie, bajando la vista a sus manos.
La puerta se abre de repente, Penélope levanta su mirada de sus manos, y ahí está él y su mirada ámbar.
Se sienta junto a ella y le dice en voz baja:
-Hola, como te llamas?.
-Hola, me llamo Penélope. ¿ Y tú?- susurra
- Jose, soy Jose.
Jose, ese chico con su cabeza plena de esos rizos castaños descoloridos, repite curso por tercera vez.
Pasan las semanas y a Penélope le aburre escuchar a esos profesores, sus cansinas lecciones, solo le gusta la clase de música y los mensajitos obscenos que le escribe su compañero en el pupitre, sacándole una sonrisa y sonrojándola.
Continuará...
domingo, 18 de agosto de 2019
Conformismo...
Es sinónimo de machismo, lo que no quiere decir que para ser macho haya que ser conformista porque por esa regla todos los conformistas serían machistas incluidas las feministas y ahí está el lío.
Los inconformistas somos del gremio " Me toco el coño y qué..." el problema lo tienes tú y tu mente corrupta porque es un arte tocarse el coño para muestra véase la imagen detalladamente no vulgarmente y quizá se perciba ese aroma a sutilidad porque mi coño no ofende a nadie.
Los inconformistas somos del gremio " Me toco el coño y qué..." el problema lo tienes tú y tu mente corrupta porque es un arte tocarse el coño para muestra véase la imagen detalladamente no vulgarmente y quizá se perciba ese aroma a sutilidad porque mi coño no ofende a nadie.
miércoles, 14 de agosto de 2019
martes, 13 de agosto de 2019
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